Crash Bandicoot: La Venganza de Cortex



Manual:
Categoría(s): Acción
Descripción

Cortex ha vuelto. Y con él Crash y toda su pandilla. Porque si hay una persona empecinada en dominar el mundo, ese es el Dr. N. Cortex, que lleva años intentándolo. Pero así como el Dr. lleva malgastando su vida en este afán, nuestro querido amigo Crash se ha especializado en pararle los pies una y otra vez.

Quizás esta vez sea distinta, ya que el malvado Dr. cuenta con la ayuda del curandero Uka Uka y tiene a los Elementales de su lado. ¿Qué quienes son Los Elementales? Pues un grupo de máscaras renegadas que controlan los poderes destructivos del Aire, de la Tierra, del Agua y del Fuego.

Pero Crash sigue contando con la inestimable participación de todos sus amigos para contrarrestar las nuevas alianzas del Dr. Cortex para lograr su tirano propósito.

Sony nunca ha tenido mascota para sus consolas de manera oficial, del mismo modo que Nintendo y Sega tenían a Mario y a Sonic. Pero si hubo un personaje que podía haber optado a ese título ese fue sin duda alguna Crash.

Puede parecer que los programadores se han limitado a llevar a Crash hasta la Game Cube (tras portalo a la PS2 y Xbox) y nada más pero no es del todo así, porque si bien el juego recuerda terriblemente a los de la serie, si es cierto también que ahora Crash y toda la panda corren por un mundo creado en 3D completamente. Lo que viene a suponer una auténtica liberación en cuanto a los movimientos de los jugadores por el escenario.

Nos encontramos con los nuevos aliados de Cortex, los cuales viven en mundos diferentes, y antes de llegar hasta ellos tendremos que derrotar a todos sus esbirros y esquivar todas sus trampas.

Para detener a los nuevos aliados de Cortex Crash deberá viajar a través de 5 mundos, con 5 niveles cada uno, tras los cuales le esperan los respectivos jefes finales a los que derrotar.

Nuestros personajes tienen que recorrer los niveles de todas las maneras posibles, ya que unas veces lo harán a pie, y otras tendrán que hacer uso de diferentes vehículos como por ejemplo en una Mini-scooter, o en un helicóptero que le sale de la mochila, o en un avión, o en un curioso robot mecánico, o en un jeep, etc. Al final el objetivo es el de siempre: llegar al final de cada fase saltando de plataforma en plataforma, noqueando enemigos, encontrando niveles secretos.

Los escenarios son de lo más variado y tan pronto estaremos visitando África como nos encontraremos en el lejano Oeste, así como tendremos que enfrentarnos a fuerzas de la naturaleza como tornados, tsunamis o estampidas de animales, por poner algunos ejemplos. Gracias a las 3D podemos ver criaturas moviéndose por el decorado, la profundidad del mismo, partes móviles, ríos de lava, el fuego de las antorchas, reflejos y trasparencias en algunas superficies, zonas heladas por el frío y bonitas excursiones bajo el agua, todo siempre lleno de colores chillones y alegres

De esta manera, la jugabilidad del juego ha permanecido invariable en su paso a la nueva generación. Fácil, muy intuitivo, con gran variedad de movimientos, con muchos personajes, en fin, con todo lo que siempre ha caracterizado al bueno de Crash.

No obstante los defectos también permanecen invariables, sobre todo en las fases en las que tenemos que correr con la cámara situada delante de nuestro personaje, enfocándonos de frente y corriendo hacia la pantalla, con lo que los obstáculos, agujeros, cajas, manzanas y demás aparecen de repente como por arte de magia, debido al poco espacio que hay entre nuestro personaje y la misma.

Así como los saltos se vuelven a realizar con suma facilidad, pero el uso y control de alguno de los vehículos se hace bastante difícil, más que nada por la extremada precisión que hay que tener con el stick para llevar a cabo las acciones. La práctica hace maestros, y quizás sea ese el mejor consejo para acabar dominando la mayoría de los vehículos.

30 niveles nuevos con diferentes objetivos, más de 40 horas de juego, algunos personajes nuevos que se unen a nuestros favoritos, Crash y sus amigos vuelven a las andadas, esta vez lo tiene más difícil que nunca pero no imposible.